Chernobyl, 2016

Las cicatrices de Chernobyl.

 El 26 de abril de 1986, tiene lugar el episodio más dramático protagonizado por la industria nuclear. En la central nuclear de Chernóbil, (en la actual Ucrania), tiene lugar un terrible accidente. Se produce la fusión del núcleo de la Unidad IV de la central, durante unas pruebas de incremento de la producción de energía. La tapa del reactor, con un peso mayor a las 1.000 toneladas, sale disparada por los aires, la explosión provoca una nube radiactiva que viaja por toda Europa y el 2 de mayo llega a Japón. La catástrofe de Chernóbil liberó varios cientos de veces más radiación que las bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki. Con el 30 aniversario llega la finalización del segundo sarcófago, una obra de ingeniería gigantesca que cubrirá el reactor 4, un moribundo que traspira radioactividad, con 200 toneladas de residuos radiactivos descontrolados en su interior.

John Carlin.

La Zona…… Es un mundo aparte. Otro mundo en medio del resto de la tierra.

En Chernobyl se recuerda ante todo la vida después de todo: los objetos sin el hombre, los paisajes sin el hombre. Un camino hacia la nada, unos huellas hacia ninguna parte. Hasta te asalta la duda si se trata del pasado o del futuro.

Esta fotografía, metáfora de un tiempo opaco en una tierra ignota es un decorado fantasmagórico.

Pero Chernobil es ante todo una catástrofe del tiempo. Los radionúclidos distribuidos por la tierra vivirán cincuenta, cien mil años.. Desde el punto de vista de la vida humana son eternos.