MEN OF GOD
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En un mundo donde el silencio se ha vuelto un privilegio escaso, aún existen comunidades monásticas donde el tiempo se aquieta, la palabra cede y el silencio se convierte en territorio sagrado. Hombres —y mujeres— de distintas tradiciones religiosas habitan estos espacios con el anhelo común de acercarse a Dios y otorgar un sentido espiritual a sus vidas.
En mis estancias he sentido que la espiritualidad se destapa aquí como una forma elevada de conciencia: un despertar, una sensación de fusión con el todo desde la humildad, que a veces trascendiende a lo religioso.
He visitado monasterios de diversos países y religiones compartíendo su ritmo cotidiano: los momentos de oración, el trabajo, las comidas frugales, los gestos repetidos con precisión y calma. Para mi es en la plegaria —en esa respiración que se transforma en diálogo sin voz— donde el monje se revela en su verdad más pura y donde reside el latido profundo de su existencia.
En estas imágenes, los monjes no posan ni se ofrecen a la cámara: simplemente están. Absorbidos por la oración, ajenos al observador, suspendidos en un instante de comunión con Dios y con el todo. En sus rostros —serenos, recogidos, despojados de una máscara— siento una unión con lo intangible y una calma que parece habitar fuera de nuestro tiempo.
A través de retratos tomados durante largas liturgias, así como escenas de trabajo, alimento y descanso, esta exposición propone una mirada íntima a una forma de vida serena que persiste silenciosa en un mundo convulso.
















Cartuja Serra San Bruno, Italia

Monasterio de Poblet, Vigilia Pascual

Eremita en el Monte Atos

Cartujos de Serra San Bruno, Italia

Simono Petra, Monte Atos

Domingo Santo Monasterio Gregorio, Monte Atos

Monasterio Sera, Tibet

Clases de filosofía en Monasterio Kopan, Nepal

Novicios en el Monasterio Maha Ganayon, Myanmar

Naga sadhus, Khumba Mela , India





